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Comprensión y manejo del autismo y la ansiedad en adultos

La conexión entre el autismo y la ansiedad

El trastorno del espectro autista se caracteriza generalmente por dificultades sociales y de comunicación y por comportamientos repetitivos. Las formas graves de TEA suelen diagnosticarse en los dos primeros años de vida del niño, pero los individuos de alto funcionamiento pueden no ser diagnosticados hasta mucho más tarde. Los adultos con autismo de alto funcionamiento pueden tener sólo problemas leves, que a veces se confunden con los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH o ADD)1; otros pueden tener síntomas más graves, como el deterioro del lenguaje hablado. No hay dos personas con TEA que experimenten los mismos comportamientos de la misma manera.

Aunque la ansiedad no se considera una característica central del autismo, el trastorno de ansiedad generalizada es la condición comórbida más común encontrada en adultos con autismo. Un estudio reciente descubrió que los trastornos de ansiedad se diagnostican en más del 20% de los adultos con trastorno del espectro autista (TEA), en comparación con sólo el 8,7% de los adultos neurotípicos. Los síntomas psicosociales de la ansiedad pueden incluir dificultad para dormir, pensamientos obsesivos y dificultad para concentrarse. Los síntomas físicos pueden ir desde un malestar estomacal hasta palpitaciones del corazón o mareos.

Reconocer y tratar la ansiedad en individuos con TEA es particularmente importante, ya que puede tener un gran impacto en los aspectos centrales del autismo, a saber, los comportamientos repetitivos y el retraimiento social. La ansiedad complica la vida de las personas con espectro autista, especialmente cuando se desenvuelven en el mundo social. Puede interferir con la inserción laboral y la vida independiente.

La ansiedad comórbida no tratada se ha relacionado con el desarrollo de la depresión, la agresión y las autolesiones en individuos con TEA. Susan G. Gilroy, codirectora del Centro de Apoyo al Autismo Northeast Arc en Massachusetts dice: «Hay individuos con discapacidades del desarrollo con ansiedad severa que llevan vidas muy limitadas porque no están recibiendo la ayuda que necesitan.» 2

Una mejor comprensión de cómo reconocer y tratar los trastornos de ansiedad comórbidos tiene el potencial de mejorar la calidad de vida de los adultos con autismo y ansiedad.

Cómo reconocer los trastornos de ansiedad en adultos con autismo

Reconocer la presencia de ansiedad en pacientes con TEA es un reto debido a la superposición de la sintomatología y a la alteración de las presentaciones de los síntomas. Por ejemplo, los pacientes mínimamente verbales pueden no ser capaces de expresar sus estados internos y en su lugar demostrar la ansiedad a través de conductas disruptivas. Otros pacientes pueden ser verbalmente fluidos pero tienen dificultades para entender y expresar sus propias emociones.

Por estas y otras razones, los cuestionarios típicamente utilizados para diagnosticar la ansiedad pueden no funcionar para los individuos con TEA. En su lugar, los proveedores médicos deben buscar signos físicos de ansiedad, como temblores, inquietud, sudoración, dolores corporales y problemas de sueño.3 También se puede preguntar a los miembros de la familia si notan signos de ansiedad.

La Anxiety and Depression Association of America4 explica cómo los trastornos de ansiedad pueden presentarse de forma diferente dependiendo del paciente y de las demandas de su entorno:

  • Una fobia específica, es decir, un miedo intenso e irracional a algo que supone poco o ningún peligro real, puede surgir al principio del curso del TEA debido a una respuesta excesiva a la estimulación sensorial, como un entorno ruidoso; las fobias específicas en estos pacientes suelen implicar estímulos muy inusuales (e.p. ej., los anuncios publicitarios, el estallido de los globos, las aspiradoras, la descarga del inodoro, las alarmas en la escuela), pero también pueden presentar miedos (p. ej., a la oscuridad, a los insectos, a las agujas) que son típicos de los jóvenes en desarrollo.
  • El trastorno obsesivo compulsivo, caracterizado por pensamientos no deseados e intrusivos y los consiguientes comportamientos compulsivos, suele ser comórbido con el TEA. La identificación del TOC comórbido en estos pacientes es importante porque, mientras que la participación en conductas repetitivas que es típica del TEA no está relacionada con la angustia, las compulsiones se realizan como un mecanismo de afrontamiento para aliviar la ansiedad.
  • La ansiedad social puede desarrollarse como resultado directo del deterioro de la comunicación social, especialmente si el paciente es de alto funcionamiento y consciente de su incompetencia social. La ansiedad social, definida como una intensa ansiedad o miedo a ser evaluado negativamente en una situación social o de rendimiento, lleva a su vez a evitar las situaciones sociales, limitando por tanto las oportunidades del paciente de practicar sus habilidades sociales, y puede predisponer al individuo a reacciones negativas de sus compañeros e incluso al acoso.
  • La ansiedad por separación puede ser el resultado de la incapacidad social, que puede inspirar reacciones de sobreprotección por parte de los padres que, a su vez, pueden reforzar la conducta de evitación; la ansiedad por separación puede surgir entonces cuando el paciente tiene que separarse de las figuras de apego.
    • Manejar el autismo y la ansiedad con medicación

      Dado que la ansiedad es un trastorno distinto, puede tratarse por separado de otros dominios del TEA. Los antidepresivos, los ansiolíticos y los betabloqueantes se utilizan para tratar la ansiedad en la población general. Se han realizado pocos estudios para discernir si estos fármacos son igualmente eficaces en los adultos con TEA. Un pequeño estudio5 de la Colaboración Cochrane descubrió que el fármaco Luvox puede ayudar a tratar las conductas obsesivo-compulsivas en adultos con autismo, y la fluoxetina (Prozac) puede ayudar igualmente con la ansiedad. La conclusión fue que estos fármacos deberían utilizarse «caso por caso» para tratar el TOC y la ansiedad en adultos con TEA.

      Otros estudios6 sobre la fluoxetina en adultos y niños con TEA demostraron una mejora en los comportamientos repetitivos, pero un ensayo controlado mostró que el citalopram no funcionaba de forma diferente al placebo en la reducción de los comportamientos repetitivos. Además, algunos pacientes tuvieron efectos conductuales negativos, como hiperactividad, impulsividad e insomnio. Los profesionales médicos deben tener en cuenta que los pacientes con TEA pueden ser sensibles a dosis bajas de fármacos. Estos adultos presentan variaciones significativas en las respuestas al tratamiento y en las reacciones adversas a los medicamentos.

      Manejar el autismo y la ansiedad con terapia

      Cuando se trata el TEA en adultos, es poco probable que la medicación por sí sola mitigue los síntomas que preocupan. Normalmente se necesitan otras intervenciones que pueden incluir el entrenamiento en habilidades, cambios ambientales, técnicas conductuales y el uso de insumos sensoriales.

      La terapia cognitivo-conductual (TCC) trata eficazmente los trastornos de ansiedad y el TOC en jóvenes con TEA, especialmente en individuos de alto funcionamiento con habilidades verbales adecuadas. La TCC se centra en cambiar la forma en que un individuo interpreta una situación con la intención de reducir los sentimientos negativos y las respuestas poco saludables. La TCC para la ansiedad en individuos con TEA implica:

      • aprender a diferenciar entre la ansiedad útil y la no útil
      • aprender a identificar los pensamientos ansiosos y mejorar las funciones ejecutivas
      • exposición progresiva a los estímulos temidos
      • intervenciones con los padres
      • practicar habilidades de reciprocidad para mejorar el compromiso con los demás
      • indicaciones visuales para ayudar al paciente a enfrentarse a las dificultades del pensamiento abstracto
      • Las intervenciones diarias son igualmente importantes para ayudar a un adulto con TEA a gestionar y comprender su ansiedad. La Sociedad Nacional de Autismo del Reino Unido7 detalla estrategias como llevar un diario, usar apps y crear un plan de prevención de crisis.

        Autismo y ansiedad en adultos: Próximos pasos

        • Descarga: Libro electrónico gratuito sobre el autismo en adultos
        • Lee: ¿Cómo es el trastorno del espectro autista en los adultos?
        • Entiende: «Cómo se siente realmente un ataque de ansiedad»

        Fuentes

        1Rosenn, Daniel. ¿Es Asperger o TDAH? Red de Asperger/ Autismo. (2020). https://www.aane.org/is-it-aspergers-or-adhd/

        2Sarris, Marina. El efecto de la ansiedad en las personas con autismo. Red Interactiva de Autismo (enero de 2018). https://iancommunity.org/anxietys-toll-people-autism

        3Sarris, Marina. La carga de la ansiedad en las personas con autismo. Red Interactiva de Autismo (enero de 2018). https://iancommunity.org/anxietys-toll-people-autism

        4Burchi, Elisabetta, Hollander, Eric. Anxiety in Autism Spectrum Disorder. Anxiety and Depression Association of America. https://adaa.org/learn-from-us/from-the-experts/blog-posts/consumer/anxiety-autism-spectrum-disorder

        5Sarris, Marina. What Anxiety Treatments Work for People With Autism. Interactive Autism Network (Jan. 2018) https://iancommunity.org/what-anxiety-treatments-work-people-autism

        6Burchi, Elisabetta, Hollander, Eric. Anxiety in Autism Spectrum Disorder. Anxiety and Depression Association of America. https://adaa.org/learn-from-us/from-the-experts/blog-posts/consumer/anxiety-autism-spectrum-disorder

        7Anxiety in Autistic Adults. National Autistic Society. https://www.autism.org.uk/about/behaviour/anxiety.aspx

        Updated on March 2, 2021

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