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¿Qué longitud debe tener una piscina de natación?

Esta entrada del blog analiza un tipo de piscina cada vez más popular, la piscina de natación. Debido a su tamaño y forma, se diferencian de la piscina doméstica estándar. Estas piscinas están generalmente diseñadas para el uso de la salud y el fitness, en lugar de simplemente para la diversión. Esto significa que la longitud de la piscina es el principal requisito, a diferencia de la anchura y la profundidad. ¿Qué son las piscinas de natación? Las piscinas de natación se diseñan a menudo como un rectángulo largo y estrecho, ideal para aquellas personas que quieren nadar vueltas (de ahí el nombre). Estas piscinas son utilizadas principalmente por los nadadores que quieren hacer ejercicio en privado como parte de su rutina diaria. Su tamaño compacto es ideal para jardines pequeños en los que el espacio es escaso. El mantenimiento de una piscina de natación es más barato que el de una piscina estándar debido al menor volumen de agua y a la cantidad de materiales necesarios para construirla.
Además del diseño rectangular, las piscinas de natación en forma de L también son populares. Tiene la ventaja de poder encajar en espacios más incómodos, así como proporcionar espacio para que la gente se relaje lejos de la parte principal de la piscina para nadar. También es más fácil aprovechar el espacio que rodea a la piscina, lo que permite colocar tumbonas y otros muebles cerca de ella.
Algunas piscinas de natación tienen una máquina de olas que crea una corriente artificial en la piscina. Contra esta corriente de agua, el nadador no tiene que avanzar ni girar al final de la piscina. En su lugar, puede concentrarse en mejorar la técnica y la resistencia.
La longitud de una piscina de vueltas
No hay un tamaño «correcto» para una piscina de vueltas, pero debe haber suficiente espacio para nadar sin tener que girar demasiadas veces. Por lo tanto, una piscina de 12 metros (40 pies) de longitud es suficiente para que el nadador disfrute de un buen entrenamiento. Cualquier longitud inferior será menos práctica para nadar vueltas. Esta longitud permite al nadador girar con facilidad.
La anchura de la piscina también debe tenerse en cuenta, ya que puede influir en la facilidad para nadar en ella. Esto se debe a la turbulencia que se crea cuando el agua empujada hacia el lado por el nadador se desvía hacia atrás. Para ayudar a reducir este efecto y dejar espacio para más de un nadador, lo habitual en estos casos es una anchura general de unos 2,5 metros. La piscina también debe ser lo suficientemente profunda como para evitar que los pies se enganchen en el fondo, así que prevea un metro de profundidad más o menos.
Si tiene más preguntas sobre las piscinas de natación y cómo pueden adaptarse a su propiedad, no dude en llamarnos a Deep End Pools. Nuestro personal experto podrá asesorarle en todos los aspectos de la planificación y construcción de una piscina, así como proporcionarle presupuestos competitivos.

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